Category Archives: reflexió filosòfica

Lo peor de estar en paro…

Lo peor de estar en paro es que el humor negro de muchas canciones de los Smiths te está vetado si te quieres mantener mínimamente motivado. Me vienen a la cabeza fragmentos de letras como:

“I was looking for a job and then I found a job and heaven knows I’m miserable now”

“Do you have a vacancy for a back-scrubber?”

“No, I’ve never had a job because I’m too shy”

(aún es peor cuando dice en la estrofa siguiente “…because I’ve never wanted one”)

“Work is a four-letter word”

“This position I’ve hold / it pays my way / but it corrodes my soul”

O, last but not least, la más “motivadora” de todas:

“And if you have to go to work tomorrow / well if I were you I wouldn’t bother / for there are brighter sides to life / and I should know / because I’ve seen them (but not very often)”

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The difference between art and kitsch

Lloyd Cole

To think of a song being “about” something is awfully restrictive. Not to mention dull. I prefer that a song simply is. Like a painting. If we focus on the writer’s message, we effectively close the text, as Barthes put it. We restrict the work to a single understanding. Great art exists in this interaction between the art and the spectator, the reader, the listener. Great art requires reflection, and it is in this reflection that the magic happens. Kitsch takes a simulacrum of this magic and projects it directly on to the work. Negating the need for reflection. Great art engages you, speaks to you, kitsch speaks at you. Often it shouts.

Lloyd Cole treu disc el proper 24 de juny. Un dels meus gurús, sens dubte.

Més a: http://www.independent.co.uk/arts-entertainment/music/features/the-songwriters-blues-the-secrets-to-writing-hits–and-how-to-stay-happy-doing-so-8567675.html

Happy Ballantine’s (y IV)

Is it over when you’re sober?
Is it junk?

“A veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión y eso es también una decisión”
Mariano Rajoy

psb

Finalizamos este pequeño recorrido por el amor en el pop con la canción que definitivamente convirtió San Valentín en St. Ballantine’s, que no es otra que “You only tell me you love me when you’re drunk” de los Pet Shop Boys, del disco Nightlife (1999).

Tal vez esta sea la canción más sórdida y deprimente de las que he escogido para el especial, porque a menudo los dramas más tremendos son los dramas banales y cotidianos, esas situaciones que conllevamos sin derramar una lágrima y sin querer pensar demasiado en ellas, ese letal y demoledor “tirar del carro”. Porque los silencios, las “cosas que nunca te dije”, “aguantar” cosas por amor (o por lo que sea)… está definitivamente sobrevalorado.

Las relaciones humanas (en el amor y en el resto de ámbitos) siempre serán desequilibradas, imperfectas y distan mucho de la imagen endulcorada e idealizada de la postal de turno de San Valentín. Pero una vez hemos asumido esto y aceptado un compromiso aceptable con la realidad, no es menos es cierto que amar, querer a alguien de verdad, es no conformarse, es actuar, decidir, hablar, pactar, negociar, hacerse valer y poner todas las cartas (y los testículos u ovarios) bien a la vista sobre la mesa.

Poco más que decir de la canción que inspiró el gran libro de relatos T’estimo si he begut de esa pésima tertuliana y colaboradora televisiva y buenísima escritora que es Empar Moliner.

What a performance tonight
Should I react or turn off the light?
Looks like you’re picking a fight
in a blurring of wrong and right
But how your mood changes
You’re a devil, now an angel
Suddenly subtle and solemn and silent as a monk
You only tell me you love me when you’re drunk

It’s better than nothing, I suppose
some doors have opened, others closed
but I couldn’t see you exposed
to the horrors behind some of those
Somebody said: listen
don’t you know what you’re missing?
You should be kissing him
instead of dissing him like a punk
But you only tell me you love me when you’re drunk
You only tell me you love me when you’re drunk

All of my friends keep asking me
Why, oh, why
do you not say goodbye?
If you don’t even try
you’ll be sunk
’cause you only tell me you love me when you’re drunk

What’s the meaning
when you speak with so much feeling?
Is it over when you’re sober?
Is it junk?
You only tell me you love me when you’re drunk
You only tell me you love me when you’re drunk

Y sí, evidentemente la cita de Mariano Rajoy es justo lo contrario de lo que se debería hacer siempre.

Más:

Happy Ballantine’s (II)

Someone else’s world goes by
As my train runs through this night
Someone else’s rain comes down
But no rain can touch me now

Artista: The Magnetic Fields
Canción: “Smoke & Mirrors”, del disco “Get Lost” (1995)

Ah, el humo cegador, el humo inmaterial y etéreo, el humo que evoca y equivoca, el que encontramos en nuestros sueños, en las recreaciones plásticas del más allá… en ese “Smoke gets in your eyes”…

Pues sí, el amor es humo y de hecho esa es una de las metáforas más recurrentes en la poesía y en la canción para hablar de tan vaporoso tema. Sí, amiguitos, nos han estado vendiendo humo.

Y luego están los espejos. El juego de identidades y equívocos. El yo y el otro. Nuestro yo visto por la mirada del otro. Nuestra mirada reflejada en la del otro. El “J’est un autre” (el yo es otro) de Rimbaud.

Si juntamos el humo y los espejos, nos podríamos situar perfectamente en una discoteca cutre y barata (como la de la canción “Vuelve conmigo a Italia” de Hidrogenesse) y de hecho, cuando pienso en esta canción de Stephin Merritt, pienso en un antro nocturno:

Smoke and mirrors
Special effects
A little fear, a little sex
That’s all love is
Behind the tears
Smoke and mirrors

El amor es prestidigitación, efectos especiales, una función que representan dos personas en un entorno irreal:

We were foolish, you and I
But there’s no reason to cry
We put on a lovely show
But that’s all. I had to go

La función termina, una estación más en nuestro recorrido. Y vuelta a empezar.

I don’t know the stations’ names
I’ll spend my life on this train

Smoke and mirrors (Fumée et miroirs)
Special effects (effets speciaux)
A little fear (un peu de peur)
A little sex (un peu de sexe)
That’s all love is (sous les lârmes)
Behind the tears (l’amour n’est que ça)
Smoke and mirrors (de la fumée et des miroirs)

El cover que hizo de esta canción mi admiradísima Tracey Thorn (Everything But The Girl, Marine Girls) es igual de minimalista y conmovedor:

Más: